Antonio Rendón . En un escenario internacional caracterizado por una creciente complejidad e incertidumbre geopolítica, la Cámara de Comercio de Sevilla ha celebrado la jornada «Mercados, geopolítica y rutas marítimas: claves del escenario global», un foro de análisis y reflexión destinado a examinar los principales desafíos que afronta actualmente el comercio internacional.

La iniciativa, organizada en colaboración con Cesce e inAtlas y respaldada por el programa europeo NEXOMAR, reunió a profesionales del ámbito logístico-portuario, representantes del tejido empresarial exportador y responsables de diversas administraciones e instituciones, con el propósito de profundizar en las transformaciones que están experimentando las cadenas de suministro, las rutas marítimas internacionales y los costes operativos derivados del actual contexto económico y geopolítico.

La apertura institucional estuvo presidida por el presidente de la Cámara de Comercio de Sevilla, Francisco Herrero, acompañado por el presidente de la Autoridad Portuaria de Sevilla, Rafael Carmona; el presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, Gerardo Landaluce; y el director territorial de Cesce, Álvaro Portes, quienes coincidieron en destacar la importancia de reforzar la competitividad del sistema logístico y portuario español ante los profundos cambios que experimenta el comercio mundial.

Durante su intervención, Francisco Herrero trasladó la preocupación existente en el tejido empresarial por la evolución del contexto internacional, señalando que «la creciente inestabilidad en regiones estratégicas y las alteraciones que afectan a las principales rutas marítimas internacionales están generando una importante incertidumbre para las empresas, incrementando los costes logísticos y dificultando la planificación de la actividad económica».

La jornada puso de manifiesto la necesidad de fortalecer la capacidad de adaptación de las empresas exportadoras y de avanzar en estrategias que permitan anticipar riesgos, diversificar mercados y consolidar la resiliencia del sistema logístico, aspectos que resultan esenciales para preservar la competitividad de la economía andaluza y española en un entorno global cada vez más exigente.