Antonio Rendón . La localidad sevillana de Alcalá del Río reafirma el valor patrimonial de su Semana Santa, distinguida como Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía desde 2003, a través de la solemne estación de penitencia de la Real, Ilustre, Fervorosa y Primitiva Hermandad de Pescadores del Dulce Nombre de Jesús y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Esperanza.
Radicada en la parroquia de la Iglesia de Santa María de la Asunción, templo de origen bajomedieval, la corporación hunde sus raíces en el siglo XIV, vinculada a los gremios fluviales del río Guadalquivir. Su fundación se remonta al contexto histórico de la conquista cristiana por Fernando III el Santo, consolidándose como hermandad en torno al gremio de pescadores desde 1340 e incorporando progresivamente sus actuales advocaciones a lo largo de los siglos XVI y XVII.
El conjunto escultórico presenta un notable valor artístico, destacando la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, atribuida al imaginero barroco Francisco Antonio Ruiz Gijón, junto al Cirineo de Andrés Cansino y la Virgen de la Esperanza, vinculada al Círculo de Montes de Oca y León.
Durante la tarde-noche del Miércoles Santo, la hermandad recorre las calles ilipenses en una manifestación pública de fe y catequesis, caracterizada por su singular impronta marinera. El itinerario, único en la localidad por traspasar los límites del casco histórico hacia el barrio del Arenal, acoge uno de los momentos de mayor carga simbólica: el encuentro entre el Nazareno y su Madre, arraigado en la tradición popular.
El paso de misterio, que representa el auxilio de Simón de Cirene en el camino al Calvario, avanzó con sobriedad y precisión, acompañado por los sones de la Agrupación Musical Sagrada Cena de Plasencia, formación de referencia en el ámbito cofrade extremeño. Por su parte, el paso de palio de María Santísima de la Esperanza, exornado con flores blancas en alusión a su pureza, discurrió con elegante cadencia al compás de la Banda de Música de Higuera de la Sierra, realzando la dimensión estética y espiritual del cortejo.
Esta manifestación de religiosidad popular, profundamente enraizada en la historia y en la identidad local, consolida a Alcalá del Río como enclave destacado del patrimonio cultural y devocional de Andalucía.
En el cortejo lleva figura femeninas portando los atributos de la Pasión, como la Verónica.
Ver vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=JJvkDmz3kvE
Fotografía Antonio Rendón Domínguez
