Acaba de batirse, la noche del pasado lunes, un nuevo récord de audiencia televisiva. Ha sido en Antena 3 y el programa se llama Splash!. Es un nuevo formato consciente, sin embargo, de una vieja fórmula con éxito probado: la del atractivo que resulta a los públicos la competición entre famosos que se someten al veredicto de un jurado. ¿Qué hacen esta vez? Lanzarse al agua desde unos trampolines, a diferentes alturas, según las capacidades de los concursantes.