El presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y su esposa, Sonsoles Espinosa comenzaron sus vacaciones en la tarde del lunes 6 de agosto en la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda. El matrimonio, acompañado de sus hijas y un todoterreno cargado de equipaje llegó desde la base de Rota hasta Sanlúcar en coche y allí fue recibido por la alcaldesa de la localidad, Irene García. Tras saludar cariñosamente al público congregado y muy relajados el matrimonio de la mano y con evidentes muestras de cariño se dirigió hasta una de las tradicionales barcazas para cruzar el río Guadalquivir a la otra orilla y desembarcar en el Coto de Doñana, donde pasarán sus vacaciones en el Palacio de las Marismillas
El palacio de Las Marismillas, de titularidad estatal y uso protocolario —con cerca de 10.500 hectáreas de terreno—, viene siendo desde hace años uno de los lugares favoritos de los presidentes españoles para descansar.
El expresidente del Gobierno Felipe González acostumbraba a veranear en Doñana junto a su familia, y su homólogo José María Aznar invitó al mismo lugar a otros presidentes como el británico Tony Blair, el mexicano Vicente Fox o el colombiano Álvaro Uribe.
Zapatero permanecerá en el Parque Nacional de Doñana 15 días y cerrará su descanso estival con el segundo despacho con el Rey en Palma de Mallorca, previsto para el 21 de agosto.
Una vez más Sonsoles Espinosa volvió a sorprender por su imagen, un conjunto de camisa y pantalón tobillero en azul turquesa, sandalias romanas y un colgante muy original con forma de dragón