La III Semana del Libro de Utrera concluyó el domingo con un balance muy positivo, tras cuatro jornadas en las que la plaza del Altozano se convirtió en punto de encuentro para la literatura, según ha informado el Ayuntamiento. La tercera edición, organizada por la delegación de Cultura, Patrimonio Histórico y Turismo a través de la Biblioteca Pública Municipal y con la colaboración de la Diputación de Sevilla, registró más de 500 asistentes a las actividades, a los que se suma el público que visitó las casetas de librerías y editoriales.
Los libros salen a la calle
El traslado de la Semana del Libro al Altozano ha sido una de las principales novedades y uno de los aspectos mejor valorados. Después de dos ediciones en espacios interiores, la cita se ha celebrado en uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Según el Ayuntamiento, la afluencia fue constante desde la apertura del jueves por la tarde hasta la clausura del domingo al mediodía, pese al mal tiempo de la última jornada.
La delegada de Cultura, Patrimonio Histórico y Turismo, María José García Arroyo, considera que «el balance es muy satisfactorio, especialmente porque este año apostábamos por un cambio importante en el formato y la ubicación. Queríamos sacar los libros a la calle, acercar la literatura a la ciudadanía y convertir el Altozano en un espacio de encuentro cultural, y la respuesta del público nos demuestra que hemos dado un paso importante en esa dirección».
Los encuentros más concurridos
La programación reunió a escritores de prestigio nacional, autores locales, música y talleres para distintas edades, todo gratuito. El encuentro con la escritora Alice Kellen fue el más concurrido, con 130 personas, seguido de la conversación entre el filósofo David Pastor Vico y el escritor y humorista Arturo González-Campos, con 110.
En literatura infantil, el encuentro con Susanna Isern congregó a 80 personas. El taller Estampar historias, de la artista utrerana Martina-Up, completó sus 15 plazas, igual que la presentación y taller de La Gallina Bertina, con 30 participantes. Los encuentros con Luis Zueco e Inma Aguilera reunieron a 40 personas cada uno.
En la parte musical, el concierto inaugural de la Asociación Musical Álvarez Quintero reunió a 60 asistentes y la actuación de Salva Trasto y la Banda Papas Fritas, que cerró la edición, a 80.
«Uno de nuestros principales objetivos era ofrecer una programación variada, capaz de despertar el interés de públicos muy diferentes. La participación en los encuentros literarios y el hecho de que los talleres hayan completado sus plazas reflejan que existe un interés por este tipo de propuestas y que debemos seguir trabajando para ampliarlas y consolidarlas», ha señalado García Arroyo.
Buenas ventas en las casetas
Los libreros participantes han trasladado una valoración muy positiva de los resultados comerciales, según el Ayuntamiento: destacan la facturación y sitúan esta edición, según sus propias apreciaciones, entre las citas literarias más productivas de la provincia. La programación atrajo además a visitantes de otras localidades.
La Semana del Libro reservó también un espacio para los escritores utreranos, que presentaron y firmaron sus obras en las casetas. Para la delegada, «es especialmente importante que esta iniciativa no solo contribuya a fomentar la lectura, sino que también sirva para dar visibilidad a los escritores locales y generar actividad cultural en el centro de la ciudad».
