Antonio Rendón . La Santa Iglesia Catedral de Sevilla acogerá el próximo viernes, 23 de enero, a las 19:00 horas, en el trascoro, la tradicional y emotiva ceremonia de la Presentación de los Niños ante la Virgen de los Reyes, Patrona de la ciudad y de su Archidiócesis. El acto estará presidido por el capitular Isacio Siguero Muñoz y reunirá a numerosas familias sevillanas en torno a una de las manifestaciones de devoción mariana más entrañables y arraigadas de la Iglesia hispalense.
Esta celebración constituye un significativo rito de encomienda, mediante el cual los padres presentan a sus hijos ante la sagrada imagen de la Virgen de los Reyes, confiando la infancia a su protección maternal. Se trata de una tradición profundamente asentada en la vida pastoral de la Archidiócesis, que refuerza los vínculos de fe familiar y favorece la transmisión intergeneracional de la devoción mariana.
Con el fin de facilitar la asistencia de todas las familias interesadas, el acceso a la Catedral se habilitará a partir de las 18:30 horas por la Puerta de San Miguel. Podrán participar todos los niños que aún no hayan recibido la Primera Comunión, siendo suficiente la inscripción el mismo día de la celebración.
Más allá de su dimensión litúrgica, este acto constituye un auténtico encuentro comunitario que pone de relieve el papel esencial de la familia como primera transmisora de la fe y de los valores cristianos. La Presentación de los Niños ante la Virgen de los Reyes es fruto de un proyecto pastoral impulsado por la Asociación de Fieles Virgen de los Reyes, en colaboración con el recordado cardenal José María Bueno Monreal, con el propósito de estrechar los lazos entre las familias sevillanas y la Patrona de la Archidiócesis.
La primera celebración tuvo lugar el 24 de febrero de 1974, y desde entonces se ha mantenido de manera ininterrumpida hasta nuestros días, consolidándose como una cita destacada en el calendario pastoral de la Catedral.
En este marco incomparable, la Catedral de Sevilla volverá a acoger la presencia luminosa de la infancia, que, con sencillez y esperanza, será presentada ante la mirada protectora y amorosa de la Virgen de los Reyes, signo perenne de fe, tradición y continuidad espiritual en la vida de la ciudad.
