Sevilla ha sido la sede del First International Avocado Oil Congress, el primer congreso internacional dedicado al aceite de aguacate. Lo organizó la Avocado Oil Manufacturers Association (AOMA), una asociación mundial sin ánimo de lucro con sede en Sevilla, y se celebró del jueves 29 al sábado 31 de octubre.
El congreso tuvo dos sedes: el Instituto de la Grasa, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que cumplirá 80 años en 2027, y la Escuela de Hostelería de Sevilla, con más de 30 años de historia.
Participaron personas de 23 países: agrónomos, asociaciones de productores de aguacate, fabricantes y refinadores de aceite, distribuidores, empresas estadounidenses, investigadores, cocineros, médicos, organizaciones no gubernamentales y organismos de ayuda internacional. Según AOMA, el objetivo era analizar la situación de un sector todavía joven, con grandes retos y con compromisos con el medio ambiente, las comunidades productoras y un consumidor cada vez más informado.
Cinco ejes y una veintena de ponencias
El programa tuvo cerca de 20 ponencias y mesas redondas organizadas en cinco ejes: madurez del fruto, eficiencia, autenticidad, subproductos y calidad. Además, hubo visitas técnicas al Instituto de la Grasa. El último día, los participantes visitaron el centro del Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria (IFAPA) Venta del Llano, en Mengíbar (Jaén), y la almazara Molino del Genil.
El presidente de AOMA, Enrique García Gavira, resumió la breve historia del sector en siete momentos: México empezó a industrializarlo en los años 90; Nueva Zelanda produjo el primer aceite de aguacate «virgen extra» en 2000; el producto llegó a los supermercados en 2011 y 2012; en 2020 se publicó en Estados Unidos el primer estudio sobre su adulteración; en 2025 nació AOMA, y en 2026 el precio del aceite crudo alcanzó su máximo, antes de un nuevo estudio sobre adulteración que volvió a cambiar la situación.
Del aguacate fresco al aceite
Una de las prioridades de la asociación es unir al sector del aguacate fresco con el de la producción de aceite. Con el lema «ningún aguacate se queda atrás», defiende aprovechar todo el valor de cada fruto. Según AOMA, una industria del aceite más fuerte da más salidas a la cosecha, abre nuevas oportunidades comerciales y hace más sostenible la cadena.
Durante el congreso se repitieron varias ideas:
- Cuidar el fruto desde el campo, no solo durante su tratamiento y transporte.
- Conocer bien cada variedad de aguacate.
- Fijar criterios claros para saber si un aceite es auténtico.
- Hablar de «subproducto» o «recurso» en lugar de «residuo».
- No comparar el aceite de aguacate con el de oliva en la categoría de virgen extra, porque tiene características propias.
Acuerdos y próxima edición
AOMA ha firmado un convenio con la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (México) y quiere colaborar con la Dirección de Cultivos Hortícolas de la Autoridad de Agricultura y Alimentación de Kenia. También ha presentado un proyecto con la certificadora internacional Control Union para crear una certificación anual del aceite de aguacate.
«Lo que hemos vivido estos días en Sevilla ha sido la constatación de que es necesaria la unión de todas las personas implicadas y el apoyo internacional. Si seguimos trabajando por separado, poco podremos avanzar», afirmó García Gavira.
La asociación ya prepara la segunda edición, prevista para 2027, que podría celebrarse en otro país.
