Antonio Rendón. El teniente general jefe de la Fuerza Terrestre, don Carlos Melero Claudio, presidió el acto anual del Día de los Caídos por la Patria 2026, celebrado en memoria de todos aquellos militares que entregaron su vida al servicio de España.

El pasado 3 de noviembre se celebró en el cementerio de San Fernando de Sevilla el tradicional acto anual de homenaje a los que dieron su vida por la Patria, una solemne ceremonia de recuerdo, reconocimiento y gratitud hacia cuantos, a lo largo de la historia y en los distintos escenarios donde prestaron servicio, entregaron su vida por España.

Esta conmemoración constituye una expresión de respeto a la memoria de quienes, integrados en los Ejércitos de todas las épocas, asumieron con honor y compromiso el cumplimiento de su deber, dejando un legado de servicio, sacrificio y lealtad a la Nación.

En este sentido, el artículo 21, dedicado a la «Tradición militar en los Ejércitos», de las Reales Ordenanzas de las Fuerzas Armadas establece expresamente:

«Los miembros de las Fuerzas Armadas se sentirán herederos y depositarios de la tradición militar española. El homenaje a los héroes que la forjaron y a todos los que entregaron su vida por España es un deber de gratitud y un motivo de estímulo para la continuación de su obra».

La ceremonia estuvo presidida por el teniente general jefe de la Fuerza Terrestre, don Carlos Melero Claudio, y tuvo como escenario principal el Mausoleo de la Guerra de África, uno de los espacios de especial significación histórica y militar del camposanto sevillano.

En este lugar, el coronel jefe de la USBA El Copero y el coronel jefe del Regimiento de Artillería Antiaérea n.º 74 realizaron la tradicional ofrenda de una corona de laurel, como símbolo de reconocimiento y perpetua memoria hacia quienes sacrificaron sus vidas en cumplimiento del deber.

Durante el acto también se tuvo un recuerdo especial para las víctimas del reciente accidente ferroviario ocurrido en la localidad toledana de Urda, incorporando así un sentido homenaje a quienes perdieron la vida en este trágico suceso. Tras el responso pronunciado por el páter militar, se interpretó el toque de oración, uno de los momentos de mayor solemnidad y recogimiento de la ceremonia.

Fotos Antonio Rendón y David Almendral