Real, Muy Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santo Entierro en su Misericordia y Nuestra Señora de los Dolores en su Soledad Coronada
Antoniio Rendón . La historia de esta insigne corporación soleana, hunde sus raíces en la profunda tradición religiosa de Alcalá del Río. El primer testimonio documental conocido se remonta al año 1556, recogido en una cláusula testamentaria. No obstante, las fuentes permiten situar sus orígenes con anterioridad a dicha fecha, como evidencia el testamento del presbítero Bartolomé Ximénez, quien dispuso mandas en favor de la efigie de Nuestra Señora de la Soledad.
En el año 1582 se redactan las primeras reglas conocidas, fruto de la fusión con la Hermandad de San Bartolomé Apóstol, institución que tenía a su cargo la administración de un hospital piadoso, reflejo del carácter asistencial que también impregnó desde sus inicios a la corporación.
La Hermandad tiene su sede canónica en la Real Ermita de San Gregorio de Osset, situada en la plaza homónima de Alcalá del Río (Sevilla), contando asimismo con casa de hermandad en la calle Arroyo Aguas Duras. En la actualidad, ostenta el cargo de Hermano Mayor don Luis Carlos Velázquez Gallardo.
En el ámbito iconográfico, la corporación presenta un conjunto de extraordinario valor histórico y artístico, que procesiona cada Viernes Santo en la tarde y madrugada del Viernes Santo ilipense. Abre el cortejo el paso alegórico del Triunfo de la Santa Cruz sobre la Muerte, conocido popularmente como “la Canina”, obra del escultor malagueño Juan de Astorga Cubero, realizada en 1844, destacado académico de la Real Academia de Bellas Artes de Sevilla.
El paso del Santo Entierro presenta la imagen yacente del Señor de la Misericordia, obra anónima del siglo XVI. Las reglas de 1582 ya mencionan la existencia de un Cristo en su sepulcro, realizado en pasta de madera y con brazos articulados, tipología característica de las representaciones medievales vinculadas a los Autos Sacramentales. La imagen procesiona en una urna de estilo neobarroco, de grandes dimensiones, realizada en madera dorada con pan de oro fino. La actual urna fue ejecutada en 1987 por los talleres Díaz Fernández.
Por su parte, la imagen de Nuestra Señora de los Dolores en su Soledad, de autor desconocido y fechable en torno a mediados del siglo XVI, presenta rasgos de transición entre el tardo medievo y el incipiente Renacimiento. Su expresión, de contenida solemnidad y serena dignidad, se aleja de los modelos barrocos posteriores, incorporando con el paso de los siglos elementos como lágrimas de cristal que intensifican la expresión del dolor. La imagen fue objeto de intervención en su candelero en 1986 y recibió la Coronación Canónica en 1996, consolidando su profunda devoción popular.
El paso de palio constituye un destacado conjunto artístico, con bordados en oro sobre terciopelo negro, enriquecido con motivos heráldicos ,castillos y leones, en el interior de las bambalinas y una gloria en relieve en el techo del palio como motivo central, conformando un conjunto de notable armonía estética.
La estación de penitencia presenta una singular estructura, dividida en dos partes. En la tarde del Viernes Santo, la Hermandad parte de la Real Ermita de San Gregorio de Osset hacia la parroquia, donde tiene lugar el Sermón o Auto del Descendimiento. Ya en la medianoche, la cofradía reemprende su recorrido para recogerse en la madrugada. Es igualmente tradicional que, tras la finalización del desfile procesional, se realice un paseo sin los pasos, en el que participan nazarenos, costaleros y acompañamiento musical.
El cortejo se enriquece con la presencia de diversas figuras simbólicas y representaciones pasionales, como las Tres Virtudes, las Santas Mujeres, la Verónica, Santa Marta portando los clavos de la Crucifixión y la Sibila Cumana con la corona de espinas, configurando un discurso iconográfico de gran riqueza catequética.
En cuanto al acompañamiento musical, han participado formaciones de reconocido prestigio, entre ellas la Banda del Tercio Duque de Alba 2º de la Legión, la Banda Municipal de Gerena y la Banda de la Cruz Roja de Sevilla.
Esta Hermandad constituye, en definitiva, uno de los pilares esenciales de la Semana Santa de Alcalá del Río, depositaria de un legado histórico, artístico y devocional de incalculable valor, que continúa proyectándose con vigor en la actualidad.
Fotografía: Antonio Rendón Domínguez
