Un tunero necesita invertir una media de 10.000- 15.000 €, para transformar su coche por completo.

“No soy un tunero, sólo soy un aficionado”

David Araujo, es un joven sevillano cuya afición es el mundo del "tunning". Es propietario de un Renault Megane Coupe del año 2001 qué le costó 2.150.000 de las antiguas pesetas.

Hoy día tras múltiples variaciones y más de 9000 € invertidos en él, David tasa su coche aproximadamente en unos 18.000 €.

Tras haber cambiado faldones (delantero, trasero y laterales), haber tintado cristales, disponer de un potente equipo de sonido, una pantalla TFT, e incluso disponer de una Playstation en su coche, no se considera un "tunero" sino más bien un apasionado del tunning.

Competir sería su gran sueño. "Para competir hace falta mucho dinero, hay quién tiene 2 y 3 coches, alguno de ellos simplemente para competir y con apenas kilómetros hechos; las concentraciones son sorprendentes, he visto coches con scalextric en el maletero", dice David.

Su coche, además de ser una obra de arte en el mundo del tunning, es uno de tantos coches discotecas que se pueden encontrar en Sevilla. Dispone de un potente equipo de sonido valorado en unos 5000 € aproximadamente; formado por: un radio mini- Disc, un Sub- Wofer de 21 pulgadas, dos altavoces bajo los sillones y dos Beimmang de 12 pulgadas; todo ellos alimentado por una gran batería de camión y dos E- tapas de potencia, de 600 y 200 vatios respectivamente. Toda una ingeniería que en ocasiones le ha traído problemas con las autoridades. "Me han parado en multitud de ocasiones. Sí hay un control, al primero que paran es a mí. Varias veces me han multado por no tener el coche homologado, pero homologar un coche vale cuesta mucho dinero".

El sol se refleja en el cristal del coche, mientras un poco adormilado escuchas de fondo la radio, como si del canto de un pajarillo se tratara. En frente una larga recta y muchos kilómetros por delante hasta llegar a tu destino, de repente un fuerte sonido atrae tú atención, no te da tiempo a nada porque sólo has sido capaz de ver un destello de color muy llamativo a alta velocidad. ¿Qué era eso?, ¿Un avión?, ¿Superman?. No es el "tunning", un fenómeno que en España cada vez está más extendido.

El tunning consiste en personalizar tu coche con el fin de que se diferencie del resto, pero sólo en teoría, ya qué como dice David Araujo (tunero), "el "tunning" comienza cambiando unas llantas, pero nadie sabe cuando acaba. Todos tenemos algo de "tunero", desde el mismo momento en que ponemos una pegatina a nuestro coche".

Tras sacar ejes, cambiar escapes, enmascarar faros, bajar la suspensión del coche o repintar con colores llamativos, el modelo original de un turismo corriente queda casi irreconocible.

Horterada para unos, obra de arte para otros, lo cierto es que el "tunning" es un fenómeno cada vez más extendido en nuestra ciudad. Según David Balladares, responsable de la tienda especializada Xtreme Tunning, se estima que en la provincia de Sevilla hay varios centenares de coches con algún cambio importante en su carrocería, sin contar aquellos que han cambiado las llantas a sus vehículos; un hábito muy extendido entre los jóvenes.

El tunning es un proceso muy caro, y por tanto también suele ser muy largo; David ha tardado más de 4 años en transformar su coche por completo. "Soy un simple trabajador con un sueldo corriente. Mientras otros tienen el hobby de fumar a mí me gusta cambiar mi coche".

El perfil del tunero

El tunero suele ser una persona joven, de clase media; que trabaja y se gasta en su coche un dinero que no tiene. "El tunning en Sevilla es hoy día una moda. Diariamente llegan a mi tienda personas que han pedido un préstamo para preparar su coche; suelen ser jóvenes, aunque poco a poco llegan cada vez más hombres de treinta y cuarenta años, y alguna mujer que otra."

En Sevilla el tunning a nivel de competición es todavía para una minoría selecta. "Se ven muchos coches por la calle, pero de esos que sólo se ven en competiciones, hay muy pocos. Hay quien los utiliza diariamente, bien porque les gusta mucho el tunning o por que quieren disfrutar de sus coches; pero en Sevilla las carreteras están muy malas y al ser tan bajos se suelen romper los faldones y taloneras."

Hay coches que apenas tienen kilómetros y de competición a competición tienen que ser transportados en camiones. “Llegar a ese punto es excesivo, es convertirse en esclavo de tu coche”

En Sevilla el tunning está sometido a una serie de estereotipos, "la gente escucha tunning y rápidamente lo asocia a delincuencia, "niñatos", música alta y drogas; en cambio, tú vas a ciudades como Barcelona y Valencia y el tunning es adorado". Otro problema son los robos de piezas."No puedes dejar un coche tunning en la calle, te levantas al otro día y te han quitado medio coche”. Los accesorios robados son vendidos de segunda mano; en Sevilla existe un gran mercado ilegal en relación a este mundo. "Aquí ha llegado una pantalla TFT montada en cinco coches diferentes, vendida de segunda mano y robada varias veces. No podemos fiarnos, todo lo que montemos tiene que ser con factura previa." Explica David Balladares el responsable de Xtreme Tunning.

A nivel estatal, en España, existe una federación; la Federación Española de Tunning; pero las competiciones no son organizadas por dicha federación, sino que son patrocinadas por tiendas o por ayuntamientos de pueblos. A nivel regional, Sevilla es la provincia andaluza donde el tunning dispone de una peor organización.

Existen competiciones de muy diferentes estilos: interior, exterior, sonido, etcétera... y es que el tuning no es sólo cambiar por completo el exterior de tu coche. Otras variantes, muy importante del tunning, y que mueven mucho dinero en Sevilla son el "tunning interior" y los "coches discoteca". Jonathan Navarro, propietario de un Seat Córdoba, es uno de tantos jóvenes sevillanos que han modificado el interior de su coche. "Paso más tiempo en mi coche, que en mi casa; me da igual lo que piense la gente, yo me siento cómodo así." Esta corriente del tunning, básicamente se trata de tapizar asientos y tapicerías, generalmente en colores claros. Otro cambio muy utilizado es la colocación de neones y flash, que le dan al interior del vehículo un estilo futurista.

Otra corriente muy extendida en Sevilla, son los coches discotecas, grandes equipos de música, alojados en los interiores de los vehículos; todo ello acomapñado de luz y color. Autenticas discotecas móviles.

La Homologación

Por parte de las autoridades, el tunning es un fenómeno muy perseguido. Se intenta que el tunero siga las normas y cumpla los criterios de homologación, algo que frecuentemente no es cumplido. La Guardia Civil y, especialmente en Sevilla, la Policía Local sigue muy de cerca de estos coches.

El tema de la homologación es algo muy cuestionado en este mundo. "Hace diez años tu ibas a la ITV con una llantas más grandes y no pasaba nada, hoy día no te dejan. El tunning se ha convertido en un negocio. El estado se ha dado cuenta del fenómeno y quiere sacar tajada" dice David Balladares.

En España, desde 1978, existe una norma que obliga a que cualquier reforma considerable en un vehículo sea avalada por un taller o el fabricante del vehículo. "Las piezas suelen ser de importación. En Xtreme Tunning, una vez que el coche está terminado, se hace un proyecto técnico a través de un ingeniero, quién revisa las medidas, distanciamiento, reformas, seguridad, etc..; se lleva el coche a la ITV y ya está listo para correr por el asfalto".

En cambio cientos de tuneros modifican sus coches sin tener en cuenta la seguridad. Según éstos la homologación no es más que un negocio. "Unas llantas mayores te dan más seguridad en la carretera y hacen que el coche corra menos. Sí en lugar de unas llantas de quince pulgadas, tienes unas llantas de diecisiete sin homologar, te multan; en cambio, sí están homologadas no tienes problemas, cuando la seguridad es la misma estando o no homologadas. No exite nada más seguro que ir con el cinturón, ser sensato y no correr mucho. Todo lo demás son excusas para hacer dinero" dice David Araujo.

Todos coinciden en lo mismo, el tunning se ha convertido en un negocio; es la gallina de los huevos de oro y todo el mundo quiere hacer dinero de él.